En Santiago de Chile hay un lugar donde los límites entre lo terrenal y lo místico se disuelven en cada copa y cada taza: Artemisa Coffee Cocktail Bar, un espacio inspirado en la diosa griega que, según cuentan, le susurra recetas de otros mundos a sus mensajeros, bartenders, baristas y alquimistas.
Este no es un bar cualquiera. Artemisa funciona con doble identidad:
Coffee bar en las mañanas y parte de la tarde, donde el café de especialidad y la pastelería reinan en todas sus formas. Bar de coctelería de autor en las noches, donde los cócteles artemisados y técnicas alquimistas transforman la barra en un laboratorio con vida acompañado de una buena propuesta gastronómica para disfrutar.
Y como si eso no bastara, los domingos se celebran las Coffee Partys: encuentros que combinan música electrónica, café, mockteles y cócteles, como un after saludable y elegante con aroma a espresso y buenos beats.
Un lugar que se piensa, se siente y se prueba
Detrás de esta propuesta están Nadin Elías y Ricardo Guerrero, managers de Bar Academy, que no solo lideran este proyecto, sino que han creado un ecosistema completo de educación, comunidad y creatividad.
Desde masterclasses de coctelería y café, hasta experiencias multisensoriales con habanos, Artemisa es también un espacio de formación y exploración sensorial.
El café es tostado por grandes del rubro en colaboración con aliados y además cuentan con un laboratorio para todas sus creaciones —sí, hay un laboratorio— que se sirven con una carta de pastelería por las mañanas y una propuesta gastronómica variada y sabrosísima para maridar cócteles por la noche. Además, la música no se queda atrás: los DJ provienen de una academia de música electrónica aliada de Bar Academy.
Lo que probé de cócteles:

Probé varios cócteles y todos estaban deliciosos. Hablaré de todos, así que aquí voy:
Entre Andes y Nipón – Sour Artemisado 🍍
Un viaje sensorial: Pisco destilado con wasabi, cordial de piña, guaba y limón sutil, coronado con espuma nitro de matcha. Refrescante, elegante, con un equilibrio muy bien trabajado entre dulzor, umami y textura. Con un perfil medianamente terroso y con la fortuna de sentir en el fondo un wasabi redondo que no pica (porque extrajeron el picor en el proceso) y que baila perfectamente con las notas dulces del Pisco. No le tengan miedo a la palabra wasabi, es exquisito, un sour único que vas a querer repetir (Foto 1).
Coffee Party – Negroni Artemisado ☕️
Con este empezamos realmente, por recomendación de Nadín. Este cóctel tiene: Cold brew + Licor 43 + vermouth + Campari texturizado en su laboratorio. Ideal para activarse, el Cold Brew en ese largo proceso de producción potencia notas dulces del café lo que hace que esta propuesta sea un contraste particular entre lo que ves y lo que sientes. Que además, no pregunté ¿Qué pasó con los colores acá? ¡El café se siente pero no se ve de manera evidente! (Foto 4).
Hidrón – Old Fashioned Artemisado 🍌
¿Cómo no iba a tomarme un Old Fashioned? Este maravilloso clásico tiene Bourbon con plátano, coco, hidromiel y cacao. Exótico, notas dulces que no empalagan e incluso refrescan. Un Old Fashioned de otro mundo, cómo nunca antes lo había probado (Foto 5).
The Last World (con Italicus y Chartreuse verde)🌿 – Artemisado
Esa barra llena de destilados y licores exóticos era una oportunidad para probar cosas nuevas (y que no estaban en la carta) y yo con ganas de probar Italicus… Así que me complacieron con The Last World: Una bomba herbal y floral que incluía yuzu, Italicus y Chartreuse (para despedirlo) entre sus ingredientes (Foto 6).

También pude probar otros cócteles que pidieron mis amigos, y algunos de ellos fueron:
Rich Margarita🧂
Una versión jugada y herbal: tequila + shrub de jamaica y albahaca + néctar de agave + una sal deliciosa de tomates confitados.
Negroni Versión 5 🍷
Camparetto (su versión de Campari con Amaretto), bourbon, vermouth y vetiver. Un clásico reinventado con un balance perfecto entre el amargo y notas dulces. Ideal para aquellos que están empezando a disfrutar del clásico Negroni, de hecho a mi amigo no le gustaba el Negroni, y esta versión 5 hizo su magia: ahora le gusta el Negroni (Foto2).
Paloma Artemisada 🌸
Una versión house del Paloma: fresca, floral y más delicada que la original. No es una Paloma típica, se nota la intención de cambiar paradigmas.
¿Con qué maridamos?
En esta ocasión degustamos Los Baos de cerdo, con pepino encurtido y salsa de perejil y enebro (en estos paréntesis insisto: enebro), y empanadas criollas con pino de carne y pebre tradicional. Estas dos entradas fueron perfectas para acompañar nuestros cócteles. También tuvimos la dicha de que Artemisa nos concediera uno de sus caprichos: Matchamizu de Zeus.
Posiblemente el mejor tiramisú que he probado. Un postre que no empalaga, húmedo e incluso refrescante, con un toque de matcha en polvo que le agrega complejidad y sobriedad, aunado a un muy presente pistacho natural en sabor, que se mezcla perfectamente con las notas tostadas del café, de un clásico tiramisú. Realmente una sorpresa.
¿Vale la pena ir?
Sin duda. Artemisa no solo tiene una carta creativa y bien ejecutada: también tiene alma. Es un lugar que combina la mixología, gastronomía, comunidad, música y formación en un mismo espacio.
Me hicieron sentir en casa y celebraron conmigo un momento muy importante. La hospitalidad para Artemisa es vital. Si te gusta pasarlo bien, tomar bien y comer bien, este bar es un templo al querrás volver.
Porque «si el café te despertó, el cocktail te hará soñar».


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